Comparte algo que te hizo pensar “espera, ¿en serio?” — ese tipo de hecho que no se te olvida.
El hecho de que los átomos de nuestro cuerpo se reemplazan casi completamente en unos pocos años, pero la memoria y el “yo” persisten. Cuando pienso que el yo no es la materia sino el patrón, sigue dándome vértigo.
Que el plátano y los humanos compartimos una proporción considerable de nuestro ADN. Cuando te das cuenta de cuántas piezas comunes tiene el plano de la vida, la forma en que ves la evolución cambia por completo.